
Cada lugar es único.
Cada momento es irrepetible.
Cada decisión que tomamos sólo se presenta una vez.
Todas y cada una de ellas son las que moldean nuestro camino a seguir y las que lo conducen a la izquierda o la derecha, por montañas que parecen imposibles de escalar o valles...
El tiempo pasa y el camino por el que pasamos aquella vez queda olvidado, tapado por hojas secas y ramas. Todos los momentos que hemos vivido no se repetirán jamás, ya que pertenecen a un tiempo pasado, que amenaza con caer en el olvido con el paso de los años.
Vivir el momento y atesorar casa segundo en el recuerdo, en las imagenes de nuestra vida.