Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete... y ocho patitos detras de la madre.
Lo curioso de la foto es que todos los patitos van en una fila perfectamente formada detras de la madre (mejor que las filas que haciamos de pequeños en el cole, presumo XD).
Pero lo que mas me gusta de la foto es el tercer patito, uno que se ha colado, ya que no es igual al resto de sus hermanitos, lo ves ahi, en medio de la fila, destacando con su color amarillo y su pose toda orgullosa, como diciendonos que ser diferente no quiere decir ser peor, sino simplemente, diferente.